Es una buena forma de definir a gran parte de los argentinos.
Tantos años de destrato por parte de gobiernos e instituciones y nosotros sólo atinamos a volver a votar a los mismos de siempre… no creo que seamos tontos, por lo tanto quiero creer que lo nuestro es puro miedo al cambio.
Estamos tan acostumbrados a que nos peguen de todos lados, que no sabríamos vivir sin esa violencia, y por lo tanto hacemos lo imposible, inconcientemente, para no cambiar.
En nuestra localidad no somos la excepción. Pero el miedo es aún más radicalizado, ya que no solo nos quedamos en el camino en el terreno político o económico.
El miedo es tan grande, que ni siquiera nos animamos a debatir.
Cuando en el número de Octubre de nuestro periódico Mansilla-HOY, publiqué dos artículos que señalaban concretamente mi postura frente a las huelgas docentes y mi sentir sobre la figura del Prof. Humberto Jacob (QEPD), muchos fueron los que pusieron el grito en el cielo. Juro que me ardieron las orejas ![]()
Sin embargo, NADIE me escribió una línea expresando su opinión disidente. O mejor dicho, NADIE FIRMÓ sus disidencias.
Sí recibí mails muy pintorescos desde direcciones tales como peladoboton@live.com.ar o peladocomilon@gmail.com.
Obviamente sus “opiniones” eran tan “creativas” como sus direcciones.
Si eso no es miedo, no sé que pueda ser.
Sin embargo, estoy muy satisfecho de haber recibido este tipo de “opiniones”. Significa que hay gente que no está de acuerdo conmigo. Y esas diferencias siempre son buenas. Es una pena de todos modos que no haya un debate sobre el tema. Incluso en una conversación con una docente que me dijo en la cara (como corresponde) que no estaba de acuerdo conmigo, le ofrecí publicar su opinión pero me encontré con un rotundo NO.
Sería importante generar el debate. Como Uds. saben, soy todo un experto en encender la mecha, pero hasta ahora no he tenido partenaire.
Por supuesto, quedan todos invitados a expresar sus opiniones libremente, incluso aquellos que, sin argumentos, prefieren ponderar mi calvicie


